/7.5.4/video-js.css" rel="stylesheet">     Al afeitarse también hay dos y don’ts • Guapísimas

Aunque es un gesto cotidiano que cada hombre repite como trescientas veces al año, el afeitado sigue siendo una de las peores agresiones que sufre toda piel masculina.

La diferencia entre hacerlo medio bien y hacerlo bien se nota en las irritaciones posteriores, incluso en las quemaduras, que siempre se pueden evitar.

Desde la firma de cosmética alemana unisex MUTI, nos cuentan las recomendaciones más importantes sobre lo que se debe y lo que no se debe hacer al afeitarse para evitar quemaduras y picores que permanecen en la piel durante varios días.

Cómo afeitarse correctamente

A continuación, los dos (qué hacer):

Primero, limpia la zona. No hace falta jabón, con agua tibia es suficiente.

Si la barba o el bigote están crecidos, recorta a mano antes de pasar la afeitadora para evitar la irritación.

Pasa la cuchilla siempre con espuma. Esta facilita que las cuchillas se deslicen sin esfuerzo sobre la piel, lo que evita la necesidad de ejercer mucha presión y de afeitar repetidamente la misma zona.

¡ATENCIÓN! Usar gel de ducha, en lugar de gel de afeitado, favorece la aparición de quemaduras.

Aunque parezca una obviedad, las cuchillas siempre deben estar relucientes y, sobre todo, afiladas. De otra forma, el pelo no se corta con cuidado y termina arrancándose.

El secreto de un buen mantenimiento de cuchillas es enjuagarlas bien, dejarlas en un sitio limpio para que se sequen y cambiarlas regularmente.

¿En qué dirección hay que afeitarse? Es importante guiar la maquinilla de afeitar en la dirección del crecimiento del vello para que la piel no se tense innecesariamente. Es decir, no afeites a contrapelo. Esto es un don’t, lo sabemos.

Cuida la piel, además de afeitarla. El pase diario de cuchillas termina irritando la piel, es inevitable. Por eso es importante usar un cosmético específico para rematar el proceso.

Lo mejor, un aftershave que no contenga alcohol, refresque y suavice la piel.

Problemas del afeitado

A continuación, lo que no debes hacer al pasar las cuchillas. Los don’ts

Pieles sensible, nunca a diario. Si tiendes el enrojecimiento y la irritación, mejor descansar algún día entre afeitados.

Si te quemas con la navaja, no te afeites esa zona hasta que esté totalmente curada.

¡Ojo con la ropa! Si te acabas de afeitar, evita el roce con cuellos ajustados o fibras artificiales como el elastano o el poliuretano. Pueden rozar el área afeitada o fomentar la sudoración innecesaria, promoviendo así la fricción y la irritación.

Nunca te hagas un peeling antes de afeitarte. Aunque la exfoliación regular ayuda a eliminar las células muertas de la piel y a prevenir el crecimiento del vello, se debe hacer el día que no te afeites.